Lunes Analiticos Una observación aguda de Sigmund Freud, nos pone sobre la pista de un particular destino de los montantes energéticos o, si quieren de la dimension de gozo y deseo que hay bajo las representaciones en una neurosis cualquiera. El caso en cuestión, harto conocido, es el del pequeño Hans, una fobia infantil que tiene la ventaja de mostrarnos el conflicto bajo una forma sintomática en suspenso (con esto quiero decir que no entrega aún su color sintomático de histeria o obsesión) como lo es una fobia a los caballos. Sabido es que Hans padecía una fobia a ser mordido por un caballo. Lo valioso de la observación freudiana es que nos revela el verdadero carácter del sintoma. Dice Freud: "no podemos designar como síntoma la angustia de esta fobia; si el pequeño Hans, que esta enamorado de su madre, mostrara angustia frente al padre, no tendríamos derecho alguno a atribuirle una neurosis, una fobia" y continúa, "Lo que la convierte en neurosis es, unica y exclus...