Lunes Analiticos
"La idea de la representación inconsciente es una idea totalmente vacía. Freud daba palos de ciego en relación con el inconsciente. Ante todo, se trata de una abstracción. La idea de representación sólo puede sugerirse sustrayéndole a lo real todo su peso concreto. La idea de la representación inconsciente es una locura. Pero es así como lo aborda Freud. Hay huellas hasta muy tarde en sus escritos.Propongo que se le dé otro cuerpo al inconsciente porque es pensable que se piense en las cosas sin pesarlas, basta para eso con las palabras. Las palabras dan cuerpo. Lo que en absoluto quiere decir que se comprenda nada en ellas. El inconsciente consiste en eso: en que nos guían palabras de las que no comprendemos nada", así hablaba Lacan el 26 de febrero de 1977 en Bruselas, en una conferencia denominada Consideraciónes sobre la Histeria y en sus palabras campea una crítica a lo que podríamos llamar una suerte de sustancialismo en Freud donde la idea de representación inconscientes ha venido a poner una forma de límite que permitiria sostener un concepto como el del inconsciente. Un inconsciente que tuviera el peso neurológico, digamos, que fuera localizado en el espacio como la neurona, inconsciente contra el cual se alza toda la reflexión lacaniana y su esfuerzo fue reemplazar estos conceptos demasiado pesados para entender la función inconsciente por la función de la palabra.
La palabra supone otra forma de materialidad, una materialidad fónica, no una materialidad representativa, por eso Lacan insiste en en la frase citada afirmando que es posible pensar en cosas sin tener representaciones ya que las palabras concatenándose una a la otra permiten dar a ese cuerpo una orientación. Lo sorprendente es que ese sentido, sentido que se va construyendo como una dirección en el discurso no tiene como correlato un significado necesario, tal la asociación libre que a veces nos lleva por caminos de los cuales no advertimos una significación sino mas bien una dirección.
Por eso Lacan afirma en otra parte de esa conferencia que "Lo simbólico consiste en palabras, nada que ver con representaciones. Y en última instancia sí, se puede concebir que las palabras sean inconscientes. No son más que palabras lo que se cuenta, y a montones. En conjunto, hablan sin saber absolutamente nada de lo que dicen. Por lo que el inconsciente no tiene cuerpo más que de palabras".
Y continúa centrando el papel de la ciencia en lo real, que se escapa continuamente a su precisa determinación. De aquí que el psicoanálisis no pueda ser sino una suerte de estafa, ya que utiliza palabras que pueden llegar a deslumbrar al sujeto, encantándolo en una suerte de prestidigitación que en nada indica una relación con lo real de su goce. Y es en ese punto donde Lacan introduce la sospecha que la vieja histeria, ha sido reemplazada por la locura psicoanalitica, la que delira con las palabras sin concebir como la sexualidad, el cuerpo, pueda ser tocadas por ellas y en ese movimiento, es el goce el que es afectado y por lo tanto puede cesar o desplazarse. Lo que quiero decir es que me parece que la advertencia lacaniana apunta a el cuerpo no puede estar ausente de lo que sería una interpretación analítica, como límite o como expansión del goce, puesto que de otra manera nuestro universo de palabras no sería mas que una histeria generalizada que daría a la expresión mas moderna pero también, lacaniana, de que todo el mundo es loco, un alcance inusitado.
Como el olvido del cuerpo, afectado por la falta y el exceso que la lengua introduce en él, no es simplemente un intelectualismo - como a veces se ha querido criticar a Lacan - sino un error crucial: aquel que hace del universo simbólico un universo de un peso imposible para permitir la vida y la satisfacción. Por ello es que Lacan recuerda hacia el final de la conferencia que la sexualidad está enteramente capturada por las palabras, dato que considera esencial, y que la castración está aqui para situarla en una dimensión humana. Nuestros goces son sostenidos por la castración, o por las castraciones como dice en la conferencia, proponiendo distinguir diferentes modos de aparición de un límite, de una función que establece conjuntamente la significación del falo, del cual Lacan afirma que es "un objeto privilegiado" con el cual no nos equivocamos a la hora de discernir nuestro deseo. Asimismo dice tambien que en el orden de lo real, el objeto a es un objeto con el cual podemos discernir cuando nos equivocamos al elegir un objeto para nuestro deseo, ya que si nos situamos ante un objeto cualquiera con una contradicción con nuestros objetos causa, nuestros objetos a, yerrariamos al querer satisfacernos allí.
Finalmente, me parece muy interesante la conclusion de esta conferencia, cuando Lacan sostiene que siguiendo la estructura "nos persuadimos del efecto de lenguaje". Y cual es este efecto sino el de crear o deshacer un afecto y en este sentido el amor es un afecto privilegiado por su relación con el saber inconsciente, por aquello que la transferencia nos revela y nos impulsa - cuando los vientos nos son favorables - a llegar a un puerto de nuestra vida.

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