Lunes Analíticos
Un capitulo de un curso de Jacques Alain Miller llamado - simpáticamente - 1,2,3,4 y que es de reciente aparición se explaya en torno a la logica modal y su interés para el psicoanálisis. La lógica modal es la que estudia las modificación de las proposiciones "que afectan la relación del sujeto con el predicado". Cuando decimos por ejemplo "todo gran poeta es necesariamente, oscuro" estamos afirmando un proposición modal puesto que agregamos ese "necesariamente" que altera las relaciones del sujeto con el predicado. Acá añadimos, por nuestra cuenta, que la afirmación no es necesariamente verdadera, puesto que poetas "claros" son también grandes poetas y sólo una ignorancia muy grande en materia poetica hace de la "oscuridad" una condición necesaria para elaborar una poesía altamente valorada. Pero lo que interesa no es la verdad o la falsedad de las proposiciónes sino su "modalidad" es decir el alcance de lo afirmado o negado por ellas. Esta particularización introduce en el rigido universo de las formas ideales que apasionaba a Platón, una serie de caracterizaciones mas existenciales, que lo modula, pero a la vez, lo ataca en su firme universalización. Como afirma Miller la logica modal, "en cierto sentido cubre todo lo que se dice, todo lo que se dice cuando no se hace lógica" y por ello - continúa- Lacan definió la universal afirmativa de la demanda de manera modal.
En verdad, la demanda, en un análisis es absolutamente equívoca. Porque pedir algo es equívoco. Puede ser que se pida para que no nos concedan eso, que se pida para nos den lo opuesto, que se pida para que eso no sea escuchado, que se pida para asegurar la desilusión si se concede lo pedido, en fin, una variedad modal del pedido que es preciso establecer con precisión y no precipitarse a concederlo, puesto que la sorpresa puede ser instantánea y contraria al análisis mismo. Freud, que tenía un saber específico sobre esto afirmó muchas veces que la satisfacción del analizante debía ser pospuesta ya que una satisfacción, aparentemente banal, conducía muchas veces al fracaso del procedimiento. Esto se vez con toda claridad en los análisis iniciales de Estudios sobre la Histeria (1893-95). En Emmy Von N, Katharina, Lucy R y Elizabeth Von R, Freud con delicadeza no exenta de firme convicción desplaza todas las demandas iniciales para que ese desplazamiento, que es una pieza clave del naciente método analítico, le permita llegar al corazón de la cebolla neurótica, opacado por sucesivas capas de defensas. Es interesante destacar que respondiendo de manera opuesta - en cierto sentido - a la demanda histérica, Freud consigue los primeros resultados terapeúticos y un sentido del análisis que va a contracorriente de lo que el sujeto demanda, forma muchas veces sutil de negar las exigencias del deseo.
De la distinción entre lo imposible, lo contingente y lo necesario, formulada ya por Aristóteles en los Primeros Analliticos, continúa Miller, se ha trabajado un tipo de logica que interesó a Lacan, la logica que especula sobre lo necesario y lo problemático, lo imposible y lo que no tiene obligacion de suceder. Así una proposición como "No hay relación sexual" además de ser una universal negativa, es apodíctica esto es una proposición que articula lo imposible y lo necesario. Y es una afirmación negativa, pero afirmación al fin. Ese "no hay" da a la ausencia en la estructura un carácter indispensable. Hace de la estructura una estructura abierta (no en el sentido que en psicoanálisis de puede decir cualquier cosa, como pontifican los cultores de las afirmaciones problemáticas) donde las proposiciones de una lógica surgen de un punto de imposibilidad y a partir de allí se hacen fecundas y expansivas. En otro sentido es colocar en el pensamiento un punto de imposible para evitar que lo simbólico se pliegue sobre todo lo real y lo absorba. En suma, discutimos a Hegel, para afirmar a Freud y esto guiados por Lacan para el cual lo real psicoanalítico era indispensable para evitar que la estructura se cierre y se convierta en una afirmación delirante.
Estos fragmentos de buena lógica que coloco aquí, y que se desarrollan de manera espléndida por Miller en el curso citado, muestran que la logica es indispensable para el desarrollo del psicoanálisis. En la actualidad, muchos analistas exageran un poquito con respecto a la poesía, dando a ésta la capacidad de mostrar sin entender, lo que un esfuerzo de lógica permitiría cernir de manera seguramente más acertada. La evidencia, que está sostenida por nuestras creencias, no aparece si no sometemos a una logica estricta nuestras proposiciones y cuando demostremos su imposibilidad, entonces podemos dedicarnos a "poetizar" el resto, volviéndonos el poema en que la tranferencia pretendía convertir al analista. Ese poema es pragmático, es decir tiene el valor no solo de las "bellas palabras" sino el de la contextura de un acto en el cual nuestro goce esta comprometido, y nuestro deseo anhela y nos impulsa una y otra vez por una senda novedosa, distinta de la ruta familiar en el sentido de no estar prefijada.
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