Lunes Analíticos
¿ A que realidad nos referimos en psicoanálisis? La pregunta no es casual toda vez que muchas psicoterapias hoy en boga, pujan por reconciliar al paciente con una realidad que se presume unívoca para todo ser hablante. Pero esto es - escribe Lacan - precisamente el equivoco fundamental sobre el que se funda el psicoanálisis: la realidad no es únivoca, es multiple en significación y tambien en naturaleza.
Un primer paso lo dieron los científicos. Desde Galileo, Tycho Brahe y Newton, la realidad de los astros empieza a escribirse en términos matemáticos y no sólo se inscribe esa realidad en las ecuaciones, sino que es posible manipularla y transformarla. La ciencia deviene en técnica de utilizacion de la antigua Naturaleza y, cambiando sus coordenadas la convierte en un exilio inevitable para los humanos.
Luego, está el arte. Desde muy temprano los pintores y escultores intuyeron que el arte - aún el realista - no era una simple copia. Que el artista colocaba algo de su ser de sujeto en sus obras y que habia siempre una interpretación de lo contemplado. Si esto ocurría con las artes visuales, mayor era el compromiso de las escrituras, donde la subjetividad se filtraba entre frase y frase.
Uno de los escritores mas lúcidos para mostrar esto es Phillip K. Dick quien en multiples novelas y cuentos plantea ese carácter mutante y diverso de "la realidad", la cual se presenta para su imaginería novelistica estructurada en planos simultáneos y excluyentes gobernados por un dios maligno o un humano malvado convertido en demiurgo de estas transformaciones. Ubik es su novela prototipica y esa confusa ( e inquietante) amalgama de mundos reales y imaginarios que padecen los semivivos y los sujetos vivos de su relato, establece sucesivos planos de existencia y de horror. Aconsejo su lectura a los psicoanalistas para comprender lo que Freud quería decir con su principio de realidad y también con su principio del placer.
En efecto, este principio que parece en una lectura superficial, "corregir" los excesos del principio del placer, en una consideración más acertada, no hace mas que continuar sus efectos aunque de manera mas moderada. Se trata - escribe Freud - de establecer algun grado de tolerancia a los estímulos que proveniendo no de la realidad psíquica (Realitat) sino de la realidad material (Wirklichkeit) se revelen como intensamente displacenteros. Pero esa tolerancia no se hace posible sino por el fantasma quien proporciona el marco controlado donde ajustar las percepciones displacenteras.
Como afirmó Lacan escribiendo sobre el psicoanalisis y sus relaciones con la realidad y refiríendose a la realidad psiquica: "De ningun modo esta hecho de acuerdo con una realidad que es dura : con la cual la unica relacion consiste en golpearse contra ella: una realidad cuya mejor metáfora es el sólido. A entenderse en el sentido de lo impenetrable, no en el de la geometría". De este modo indicaba que lo psiquico no podía operar de manera eficaz contra ese real, del cual el también forma parte, bajo la naturaleza de la pusión y su objeto, por ejemplo.
La realidad es, entonces un compuesto de simbólico e imaginario, sostenida por un elemento real que se presenta como imposible de ser integrado y captado por lo psiquico mismo. Que el fantasma fundamental sea su garantía, no es demasiado, toda vez que este fantasma puede hacer agua facilmente en su exploracion y mantenimiento de la realidad. En este punto hay que afirmar con J.A. Miller que todo el mundo es loco, en la medida en que su posicion de sujeto está sostenida por la metafora del Nombre del Padre, si se es neurótico, o por una metafora delirante (pero no menos que la de la creencia en el Padre) si se ha constituido como psicótico.
El ser hablante es pues un exilado. De la naturaleza porque la lengua ha cavado en el esa distancia al nadificar uno a uno sus objetos. Y de la realidad porque sólo puede contemplarla a través de la pantalla inestable del fantasma, acceso precario como lo prueba el cientifico, el artista y el hombre común, cuando se aventuran demasiado a través de ella.

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