Ir al contenido principal

 Lunes Analítico

Leo, en un libro reciente de Carolina Alcuaz, Otra Sociedad para la Locura: "Todo nos lleva a pensar que un diagnóstico en salud mental no puede encadenarse a ningún propósito funesto. Incluso, muchas veces, aquello que se cree que es la enfermedad, constituye, mas bien, su cura" y pienso inmediatamente en lo pertinente de esta frase, ya que la locura ha sido catalogada muchas veces como una sinrazón ante la cual, los hombres y mujeres "normales" retroceden y tratan de ocultarla.
La locura, es por el contrario, un lugar insospechado para hacer surgir la invención del sujeto. Lo que sucede es que, todos, aun los mas "normales", se sostienen en la vida conforme a una invención que en algunos casos - y genéricamente - se llama Nombre del Padre y que en su particularidad admite numerosas variaciones tantas como neuróticos existen y esto sin contar los momentos de su desfallecimiento angustioso o de su ocultamiento desesperante.
La carencia de esos significantes que, como Lacan lo destacó mas de una vez, son una invención ya que El Padre no existe, salvo en la paranoia mas estricta y esto con resultados desastrosos para la subjetividad, produce lo que se ha dado en llamar psicosis, y aquí englobamos junto a las desestructuraciones neuróticas bajo el nombre de locura.
Locura es, para mí, un signo, no expresamente una patología. Un signo de que, ausentes de un entorno ecológicamente determinado tal como otros seres vivientes, nos movemos en un universo sin ley, sin normalidades, y sin regulaciones "naturales" por lo cual, muchas veces, nuestras vidas se estremecen bajo los embates de la pulsion que pide una satisfacción y de una sociedad que impulsa, capciosamente, hacia la normalidad del consumo. Debo aclarar que lo del universo sin ley, es en el plano subjetivo, ya que la naturaleza es, por el contrario, bastante reglada.
Ante esa disyuntiva, y aun mas dramática, puesto que lo que he indicado como "sociedad que impulsa" no es mas una variante de lo que Freud llamó superyó y Lacan mas contemporáneo pero no por ello menos agudo llamó surmoitié, voz del superyó que ordena al sujeto - según lo precisa Eric Laurent - acercarse al Otro goce, al goce más allá del falo. Un goce ausente de toda regulación al que hay que responder, verdadera "voz de sirena" - agrega Laurent- un goce sin limite que es lo realmente opuesto al deseo, en tanto el deseo es la única defensa posible contra el goce, no la prohibición.
Entonces lo que define a la sociedad contemporánea es un empuje hacia la satisfacción y no hacia el deseo, que como tal, es distante de la satisfacción. De aquí que la locura muchas veces no es más un freno construido por el sujeto hacia ese "tu puedes gozar un poco mas" que el superyó femenino impulsa en el sujeto.
La locura, sea la neurótica o la psicótica, tiene un grado de construcción que la erige como defensa. Todo lo construido a la manera de los grandes diques freudianos, tiene la función de una defensa. Y la locura, con su inadaptación, su exceso, su distopía, sus manierismos y sus obsesiones, tiene algo de freno al impulso a gozar. Es cierto que muchas veces lo que se ha instalado como freno no es mas que una vía para un nuevo goce, lo que vuelve indispensable la acción del analista y también la del psiquiatra. Pero en tanto construcción, muestra la actividad del sujeto, su intento de "curarse", su manera de enfrentarse al silencio pulsional y su satisfacción contraria a la vida.
Así me parece que el analista lacaniano debe partir de una comprobación: atiende "locos". Sujetos que en algún punto denuncian sin saberlo que la normalidad es mítica. Si hay alguna razón para acudir al analista es porque su denuncia es ruidosa, salvaje, sin regulación deseante ya sea porque reprimen o porque no encuentran un camino fuera de su goce. No hay romanticismo alguno en este elogio de la locura, sólo una mera comprobación de existencia.
Hay que agregar, finalmente, que el analista también percibió esa locura en él y se trató durante largos años para comprobar que la única manera de darle un sentido a su chifladura era, a su vez, hacerse analista, no como un "elegido de los dioses" sino como un sujeto común que busca donde alojar algo de esa sinrazón.


Comentarios

Entradas populares de este blog

  Lunes Analíticos Hay una idea que me parece fundamental en el psicoanálisis y es la del consentimiento que, como afirma J.A. Miller parece oponerse a la de causa. En efecto, si algo está causado, como podría ser la aceptación o no del sujeto su origen? Y es que ahí se juega una cierta oposición que atraviesa el campo del psicoanálisis. El mismo Freud, a pesar que buscaba la causa de las neurosis, no dejó de utilizar el termino elección, para definir su estatuto. Aun más desconcertante es la posición de Lacan quien extendió, en cierta manera, el campo de la decisión del sujeto al espinoso universo de las psicosis, donde todo nos conduciría a entender que el sujeto no es el responsable directo de su alucinación, su delirio o su catatonía. Al mismo tiempo, desde Aristóteles se consideraban los fenómenos de las llamadas perversiones como algo bestial y no específicamente humano, pero el psicoanálisis no ha dejado de considerarlas dentro de lo posible y sobre todo ha situado el campo...
 Lunes Analíticos En el discurrir de la vida cotidiana, valoramos, sin duda, los gestos de amor que hacen que una relaciòn se mantenga, crezca o se diversifique. Sin amor, decimos, la vida no tiene sentido de ser vivida, pero en esa sencilla afirmación se encuentra implícita la creencia de que el amor es un objeto que puede darse o no darse, una cosa extensa (a la manera cartesiana) cuya ubicación espacial hace que sintamos la casa mas llena o los corazones mas henchidos.  Por desgracia, el amor, no tiene ninguna de esas tranquilizadoras características, sino que es mas bien, una relación entre dos seres, que se sostiene, como afirmó Lacan, en lo que falta en cada uno, no en las presencias ni en las virtudes, a no ser que consideremos una virtud exhibir lo que falta, aquello de lo que carezco, para provocar amor en quien me escucha. Los vínculos del amor y de la castración fueron siempre evidentes para Freud, quien afirmaba que un análisis debía restituir la capacidad de amor ...
  Lunes Analiticos ¿Por que Jacques Lacan introdujo de manera decisiva y utilizando numerosos recursos de ese discurso, la lógica en el psicoanálisis? La pregunta guarda sentido, toda vez que Freud, era mas bien esquivo respecto a esas maniobras, no porque el discurso de Freud fuera ilógico, sino porque su utilización era silenciosa, estaba en los fundamentos de su palabra, pero no tenía el caracter explícito que alcanza en Lacan una contundencia que no se puede ignorar. Freud, pensaba que la ciencia que sostenía (al menos hipotéticamente) al psicoanálisis era la biología, al punto que quiso dar una base biológica a su pulsion de muerte, aun cuando ese intento era calificado por él de pura elucubración y no de ciencia legítima. Pensó, aunque jamás renunció al desarrollo de los conceptos por él creados, que muchos descubrimientos del psicoanálisis deberían reducirse ante el avance de las ciencias biológicas. Esperanza que se reveló ilusoria, pero una lectura desprejuicida de la biol...