Lunes Analíticos
Uno de los últimos textos de Freud es el llamado "Conclusiones, ideas, problemas", una especie de cuaderno donde anotaba fragmentos de reflexiones. En una de ellas, fechada el 16 de junio de 1938 se lee que "es interesante que de vivencias tempranas, por oposición a las posteriores, se conserven todas las diferentes reacciones, incluidas desde luego las reacciones opuestas" cosa que Freud explica por la "endeblez" de la síntesis psíquica que hace que los proceso primarios se conserven en su carácter dialéctico, esto es, sin la claridad de los procesos posteriores del pensamiento y sin el sentido de contradicción que la lógica impone al pensamiento posteriormente. Es interesante pensar que originariamente el aparato psíquico es hegeliano, para, posteriormente, volverse decididamente kantiano por efecto de la represión primaria, que deja afuera, incognoscible, un aspecto de lo percibido y objetalizado.
Esta comparación de dos filosofías venerables con aspectos de la constitución subjetiva es, desde luego, una broma, pero no le habría desagradado a Freud, quien pensaba que el psiquismo temprano imponía sus condiciones al proceso del pensamiento. En el mismo texto afirma que "la espacialidad acaso sea la proyección del carácter extenso del aparato psíquico" en una especie de idealismo subjetivo excesivo, disimulado entre la empiria de una ciencia de la psicología.
Aparentemente mas interesado en las filosofías, Lacan las cortejó durante gran parte de su obra, para terminar (también en uno de sus últimos textos) por situarse fuera de ellas ya que desconocen el goce que habita el ser y que lo hace vivo antes de ser un objeto del pensamiento. Partiendo desde la lingüística, llegó hasta una antifilosofia y esto sin reducir ni un milímetro su esfuerzo de formalización y de racionalidad en un ambiente que se preciaba de hundirse en el pantano de los afectos sin nombre.
El sonido de la lengua sobre la superficie del cuerpo, una topología que no desdeña la inmersión de un registro en otro, la satisfacción que se revela como desagrado al cambiar de circuito, una memoria que se vuelve eficaz cuando olvida, y más, mucho más, son los temas que Lacan recorrió a partir de Freud pero yendo mas allá, a esa comarca extravagante donde el ser de la filosofía no podía acompañarlo puesto que había renunciado a sus satisfacciones paradojales, único pasaporte que nos permite arribar cuando no nos extraviamos por el camino.
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