Lunes Analíticos
La dificultad para pensar un estatuto científico del psicoanálisis, es la misma que la que nos enfrentamos para pensar su objeto. Ya Lacan se preguntaba en Ciencia y Verdad si el objeto del psicoanálisis en tanto ciencia era el mismo objeto a que el había elaborado y contestaba que no, que la cosa no era tan simple, que el psicoanálisis se resistía (y por buenas razones) a asumir el estatuto de una ciencia.
Como recurso didáctico no estaba mal. Se podría decir que Freud había inventado el inconsciente y Lacan, yendo un paso mas allá el objeto a. Entonces, el psicoanálisis seria la ciencia de lo inconsciente y luego, advenida ya la contemporaneidad, del objeto a. Lo clasificaríamos entre las ciencias humanas y todos contentos.
Pero Lacan no creía en las ciencias humanas y en especial en la psicología a la que le otorgaba la nefasta misión de hacer clasificable, utilizable y contable al sujeto haciéndolo desaparecer en esa operación para que pudiera ser utilizado por el capitalismo en un esfuerzo de maximizacion de las ganancias sin precedentes: ahora la misma subjetividad iba a ser una fuente de ingresos.
En segundo lugar el objeto a no era una sustancia, sino mas bien una ausencia activa, las sustancias episódicas que lo habitan no hacen mas que subrayar su carácter evanescente: boca, ano, mirada, voz no son mas que nombres transitorios de el nada (como afirmó Lacan en Subversión del Sujeto y Dialéctica del Deseo).
Destaquemos que Freud mismo había visto esta característica cuando destacó que solo la perdida del primer objeto funda la dialéctica del deseo mas allá de la necesidad y esto al comienzo nomas, en 1900.
¿Como hacer una ciencia de nada, una ciencia de lo que no está, una ciencia de los semblantes?
Finalmente - pero no es un argumento menor - la ciencia se lleva mal no con el objeto (cuando lo localiza) sino mas bien con el sujeto, ese ser hablante que desvaría cuando se lo deja sin la amarra consciente y que puede, por eso, llevar el discurso científico a su total desorientación si lo dejamos operar.
De aquí que es el sujeto lo que la ciencia sutura, elimina, procurando presentarse como un saber a-subjetivo y por ello solo sacrificable en el altar del la experiencia ( o del experimento), lo cual esta muy bien, pero deja afuera un campo que sólo el psicoanálisis aborda.
Por eso, el psicoanálisis sería, mas bien, lo que Alfred Jarry y su Dr. Faustroll llamaron Ciencia de las Soluciones Imaginarias, sólo que habría que agregarle el registro simbólico y el real, para completar esa patafísica descripción.

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